domingo, 7 de abril de 2013



 Derramó lágrimas sobre el papel y todo lo que había escrito desapareció poco a poco como si la corriente de un río se lo llevara para ya nunca volver.

viernes, 11 de enero de 2013

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Me acuerdo como si fuera ayer del día que me levanté en aquella cama. Al abrir los ojos recordé todo lo que estaba ocurriendo. La persiana estaba levantada, el cielo estaba gris y hacía frío para aquella época.
Me quedé sentada al borde de la cama absorta mirando los árboles. Todo el cuerpo me pesaba, me movía lentamente a causa de las pastillas y del dolor que sentía. Había un silencio espectral.
Volví al mundo cuando entraron en la habitación con un vaso de leche que jamás bebí.

Deseé estar muerta.

martes, 7 de agosto de 2012

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Y como una pintada en la pared, esos buenos momentos nunca se borrarán de nuestros recuerdos.

domingo, 3 de junio de 2012



Mirando el agua me quedé absorta. Las olas traían recuerdos de mi memoria para luego llevárselos y perderse en la infinidad del mar.



domingo, 11 de diciembre de 2011

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Prometí tantas cosas que ya no me creo ni a mi misma.

Todas fueron mentiras disfrazadas de un prometo ya que mi corazón tiene más fuerza que mi cabeza.

martes, 4 de octubre de 2011

Solo cigarrillos


Todos los días se sentaba en aquella silla de escay frente a su escritorio, esperaba ante el papel a que la inspiración le llegara, pero todas las noches se acababa durmiendo con la hoja en blanco.

Tenía una obsesión y tenía que acabar con ello, se lo había prometido.

Encendía un cigarrillo, se lo fumaba con la mirada perdida sin rumbo fijo.

Así se le pasaban las horas...

jueves, 18 de agosto de 2011


Después de varios días incosciente se despertó en una cama que no era la suya. Intentó moverse pero tenía todo el cuerpo dolorido y varios huesos rotos. Su madre, sentada en un sillón, rápido se incorporó para abrazarla y avisar a las enfermeras.
No le fue dificil recordar el motivo por el cual se encontraba alli...aquel coche, la carretera tan estrecha, la curva...los amigos.




viernes, 3 de junio de 2011




La lujuria fue el motivo del primer beso, luego la pasión hizo acto de presencia para el segundo beso.
Aquella noche por la ventana entraba un fresco aire que hacía tranquilizar la piel ardiente de los amantes.
A la mañana siguiente todo se había ido con el viento y como si no hubiera ocurrido volvieron cada uno a sus vidas.

viernes, 13 de mayo de 2011

Cartas de vacaciones


Sin dirección alguna.

Cojamos las maletas.

martes, 5 de abril de 2011

¿Vino? ¿con la cena?


-¿Vino? ¿con la cena?

-Necesito un poco ahora- dijo Micth-. Estoy muy nervioso.

-Igual que yo -dijo Kate, y extendió las manos para mostrárselo. Temblaban-. ¿Produces este efecto en todas las mujeres?

-Nunca- dijo Micth.

-Tonterias. Hueles bien- dijo Kaye.

Estaban separados por menos de un paso. Micth cruzó la distancia, le tocó la barbilla, la alzó. La besó suavemente. Ella se apartó algunos centímetros, luego le sujetó su propia barbilla entre el pulgar y el índice, lo atrajo hacia abajo y le besó con más contundencia.

-Creo que puedo ser juguetona contigo-dijo. Con Saul nunca estaba segura de cómo reaccionaría él. Había aprendido a limitar su repertorio de comportamientos.

-Por favor- le contestó.

-Eres sólido- dijo. Tocó las arrugas que el sol había dejado en su cara, las patas de gallo prematuras. Mitch tenía un rostro juvenil y ojos brillantes, pero su piel era sabia y experimentada.

-Soy un loco, pero un loco sólido.

-El mundo sigue, nuestros instintos no cambian-dijo Kaye, nublándosele la mirada-. No estamos al mando.- A una parte de ella, de la que no había tenido noticias desde hacía mucho tiempo, le gustaba mucho ese rostro.

Micht se golpeó la frente.

-¿Lo oyes? ¿Desde el interior?

-Creo que sí- dijo Kaye. Decidió arriesgarse-. ¿A qué huelo?

Micth se inclinó sobre su cabello. Kaye jadeó ligeramente cuando le rozó la oreja con la nariz.

-A algo limpio y vivo, como una playa cuando llueve- le contestó.

-Tu hueles como un león- dijo Kaye. Él le acarició los labios y apoyó su oído a la sien de Kaye, como si escuchase.

-¿Qué oyes?- le preguntó.

-Tienes hambre- dijo Micth, y sonrió, una sonrisa abierta y luminosa, de chiquillo.

El gesto resultó tan obviamente espontáneo que Kaye le tocó los labios con los dedos, encantada, antes de que su rostro volviese a adoptar la sonrisa casual protectora y agradable, pero controlada. Se apartó.

-Cierto. Comida. Pero antes vino, por favor- dijo, y abrió la nevera. Le tendió una botella de semillion blanco.

Micth sacó una navaja suiza del bolsillo de sus pantalones, extendió el sacacorchos y extrajo el corcho con destreza.

-Durante las excavaciones bebemos cerveza, y vino cuando terminamos- dijo, sirviéndole un vaso.

-¿Qué tipo de cerveza?

-Coors. Budweiser. Cualquiera que no sea demasiado fuerte.

-Todos los hombre que conozco la prefieren fuerte o de producción limitada.

-No bajo el sol-dijo micth.

-¿Donde estas alojado?- le preguntó.

-En la AJC- contestó.

-Nunca había conocido a un hombre que se alojase en la Asociacion de Jóvenes Cristianos.

-No está tan mal.

Kaye bebió algo de vino, se humedeció los labios, se alzó acercándose más, de puntillas, y le besó. Él saboreó el vino en su lengua, todavía ligeramente fría.

-Quedate aquí- dijo Kaye.

-¿Y que pensará el forzudo?

Ella sacudió la cabeza, le besó de nuevo y él la rodeó con los brazos. Sosteniendo todavía la botella y el vaso. Derramó un poco de vino sobre su vestido. La hizo volverse, posó el vaso sobre el mostrador y a continuación la botella.

-No sé donde parar- dijo ella.

-Yo tampoco- contestó Micth-. Pero sé cómo tener cuidado.

-Vivimos en ese tipo de época, ¿verdad?- comentó Kaye con tristeza, y le sacó la camisa de los pantalones.

La radio de Darwin

miércoles, 23 de marzo de 2011


Esperaba una respuesta, la que ella quería escuchar y por eso pasó toda la tarde mirando por la ventana.
Las personas iban y venían, algunas con paraguas, otras con capuchas... era sólo llovizna.
Entre aquel paisaje que divisaba desde su habitación de edificios sucios, oscuros, feos y tristes había conseguido verlo todo hermoso.
A lo lejos podía ver un pequeño fragmento de cielo que no estaba gris. Vio una pequeña esperanza y sonrió. El viento movía suavemente los toldos y el cielo se reflejaba en las ventanas del edificio que estaba al fondo.
Observó a unos amantes besándose en la esquina como si fuera el último día de sus vidas.
El tiempo transcurría pero para ella había parado. No quería esperar.

Sonó su móvil. Obtuvo su respuesta: "Otra noche, otro sueño, pero siempre tú".
Rapidamente todo cambió: los relojes empezaron a funcionar, la habitación se iluminó y en sus ojos volvió ese brillo de la ilusión.

Cuando volvió a mirar por la ventana, el cielo ya no estaba gris.

sábado, 12 de marzo de 2011

¿Y?

DESEO y MIEDO.
MIEDO y DESEO.


jueves, 10 de febrero de 2011

Entre la multitud


Anoche tuve un sueño en el que te veía entre la multitud.
Fue tan solo un segundo.
Decidí ir en tu busca.
Corrí hacia donde tus huellas se dirigían pero perdí tu rastro.
Te busqué pero no te encontré.
No estabas.
No pude seguir buscandote porque me desperté.
Ahora no se si llegaré a tocarte o no porque ni siquiera en los sueños te alcanzo.

lunes, 27 de diciembre de 2010


Iba camino de la perdicción, lo sabía, y mi cabeza unicamente me decía que parara, que me quedara donde estaba. Pero mis pies no hacían caso y no paraba de andar.
Lo deseaba tanto aunque sabía que no era nada bueno.

Mis pies se pararon. Habían parado ante la puerta hacia la que me dirigía. La abrieron y... entré en aquel peligroso mundo del que una vez salí herida.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Esto solo es el principio...


Han pasado tantas cosas en tan poco tiempo que aún no me he dado cuenta de nada.



(...)El valor para marcharse el miedo a llegar
Dejarse llevar suena demasiado bien
Jugar al azar
Nunca saber donde puedes terminar o empezar (...)

http://www.youtube.com/watch?v=LBNDX3cRdw4

domingo, 17 de octubre de 2010

Un cubo lleno de esperanzas.

domingo, 3 de octubre de 2010

domingo, 19 de septiembre de 2010

DESPUÉS DE LA TEMPESTAD





Después de estar semanas sin poder salir de casa, aquel día amaneció soleado. Se le hacía tan extraño.
Decidió salir y adentrarse entre los arboles que había alrededor de su casa. El suelo estaba empapado y las hierbas bastantes altas, e incluso algunas en flor. Todo estaba abandonado y decaído, después de la tempestad que había durado semanas.
Junto con su perro decidió adentrarse siguiendo antiguos senderos y sorteando los charcos. Iba descalza, le gustaba sentir la tierra bajo sus pies. En aquel laberinto de jardines había un lugar que le encantaba; pasando una gran arboleda muy densa empezó a verlo: una explanada donde estaba la antigua ruina de una alberca. Se sentó en el borde y el perro se tumbó junto a ella, tan noble como siempre.
Cerró los ojos y empezó a recordar el momento en que hizo de aquella casa su nuevo hogar...

sábado, 4 de septiembre de 2010



Habiendo amigas como tú, ¿quién quiere enemigos?

El tiempo lo dirá todo.

martes, 31 de agosto de 2010

¿Alguna vez?



¿Alguna vez has tenido la sensación de no saber que hacer?

Cuando en tu cabeza hay mil cosas hablandote y esperando a que les escuches y tu corazón te dice algo que que choca con la razón.
Esos sentimientos tan diferentes que sientes que hacen que suspires hondamente y que en tus ojos se puedan reflejar la desesperación por no saber que hacer.
Pidiendo en silencio que alguien te ayude porque es algo muy hondo.
Perdiendo momentos hermosos, con personas a las que quieres, por el camino.




http://www.youtube.com/watch?v=XaAzNhIYR5U&feature=fvsr